Síndrome del burnout: la enfermedad de desgaste profesional

EMPRESASSíndrome del burnout: la enfermedad de desgaste profesional

El síndrome del burnout también conocido como síndrome de desgaste emocional, síndrome de sobrecarga emocional, síndrome del quemado o síndrome de fatiga en el trabajo, es una forma inadecuada de afrontar el estrés crónico cuyos rasgos principales son el agotamiento emocional, la despersonalización y disminución del desempeño laboral.

Fue en el año 2000 cuando la OMS declaró al síndrome del burnout como un factor de riesgo que afecta a la calidad de vida, la salud mental o incluso en casos extremos un factor que ponen en peligro la propia vida.

QUE ES EL SÍNDROME DEL BURNOUT

Podemos definir el burnout, como un conjunto de síntomas de agotamiento físico, emocional y mental vinculado al ámbito laboral causado por estrés crónico. Este síndrome presenta tres dimensiones nucleares:

  1. Cansancio emocional: Es la manifestación primaria de este síndrome y consiste en el agotamiento físico y emocional producido por la actividad laboral.
  2. Despersonalización: Son aquellos sentimientos y pensamientos de deshumanización hacia los otros. Esta despersonalización hace que se perciba a los demás como objetos por los que se interactúa con ellos de manera fría, distante y desconsiderada independientemente de que sean clientes o compañeros de trabajo.
  3. Baja realización personal: En esta dimensión se evidencian aquellos sentimientos de incompetencia y fracaso en el desempeño laboral. Bajo este parámetro la persona se percibe así misma incapaz de desempeñar sus tareas de una manera satisfactoria.

UN POCO DE HISTORIA SOBRE EL SÍNDROME DEL "ESTAR QUEMADO"

Como decíamos antes, la OMS declaró al síndrome como un factor de riesgo en el deterioro de la calidad de vida. Este síndrome se lleva estudiando desde hace mucho tiempo.

El primer caso se describió en 1961, pero fue en 1974 cuando el psiquiatra germano-estadounidense Herbert J. Freudenberger, estableció la primera conceptualización de este síndrome ya que observó que muchos de los compañeros con los que trabajaba en una clínica de desintoxicación al paso de los años iban perdiendo la energía, empatía con los pacientes, ansiedad, depresión y desmotivación hacia el trabajo.

Otro hito en el estudio y gestión del síndrome se produce en 1982 cuando los psicólogos Cristina Maslach y Michael P. Laiter, desarrollan el Maslach Burnout Inventory como herramienta de evaluación del síndrome.

Por último, otro gran hito se produce en 1988 cuando Pines y Aronson establecen que este síndrome no solo se manifiesta en trabajadores que brinden ayuda a otros como estableció Maslach en su definición de 1982, sino que este síndrome puede ser padecido por cualquier trabajador independientemente de que trabajen en puestos de atención y cuidado de los demás.

¿CÓMO SE DESARROLLA EL SÍNDROME DEL BURNOUT?

Este síndrome esta constituido en base a diferentes fases por las que un trabajador va transitando a lo largo del tiempo en su puesto de trabajo.

Cuando una persona se integra en un puesto de trabajo, tiene unas expectativas positivas. Siente entusiasmo y satisfacción con su desempeño y con el trabajo en si mismo.

Una vez que va pasando el tiempo puede ocurrir que esas expectativas positivas que tuviera la persona no se estén cumpliendo. Se empiezan a valorar los aspectos negativos del trabajo y se percibe un desequilibrio entre las demandas del puesto y los recursos de los que dispone la persona, esto genera estrés. Esta etapa es la que llamamos etapa de estancamiento.

En la siguiente etapa la persona realiza un sobre esfuerzo para adaptarse a las demandas del puesto, se destinan recursos de otras áreas a cubrir las demandas, por ejemplo se invierte más tiempo en el trabajo, se hace un sobreesfuerzo en la concentración y la atención a las tareas. 

En la etapa posterior aparece el síndrome con los componentes anteriormente descritos:

Cansancio emocional: Agotamiento físico y emocional que puede manifestarse en frustración e irritabilidad.

Despersonalización: Tendencia a tratar a los clientes o compañeros de una forma fría y mecánica.

Baja realización personal: Sentimientos de insatisfacción con el desempeño, pérdida de sentido del trabajo.

Todo esto lleva a un deterioro de la salud física, psíquica y emocional.

CAUSAS DEL BURNOUT

Este síndrome es multifactorial y hay muchas variables implicadas en su desarrollo. Estas variables las encontramos en diferentes ámbitos tanto a nivel organizativos, del trabajo o personales.

A nivel organizacional encontramos los siguientes factores de riesgo.

  • Estructura organizativa muy jerarquizada y rígida.
  • Falta de participación de los trabajadores.
  • Mala comunicación entre diferentes departamentos.
  • Desigualdad entre diferentes grupos de trabajadores.
  • Falta de apoyo instrumental al trabajador.
  • Falta de formación para los trabajadores.
  • Estilo de dirección inadecuado.
  • Falta de refuerzos o desarrollo del trabajador.

A nivel del puesto encontramos los siguientes factores de riesgo:

  • Sobrecarga de trabajo.
  • Descompensación entre responsabilidad y autonomía
  • Poca autonomía decisional.
  • Tareas que no tienen fin.
  • Falta de apoyo de los compañeros.
  • Falta de control sobre los resultados de la tarea.
  • Falta de tiempo para la atención al usuario (cliente, subordinado, compañero).
  • Ambigüedad de rol.
  • Sobrecarga de rol.
  • Trato con usuarios difíciles.
  • Falta de colaboración entre los compañeros.

A nivel de variables personales encontramos como factores de riesgo:

  • Elevado grado de perfeccionismo.
  • Locus de control externo.
  • Baja autoeficacia.
  • Reducidas habilidades sociales.
  • Constancia en la acción.
  • Alto grado de idealismo.
  • Percepción de desigualdad con respecto a compañeros.

SÍNTOMAS DEL BURNOUT

Los síntomas del burnout los podemos categorizar en 4 grandes conjuntos de síntomas:

  • Síntomas físicos: Son fundamentalmente las cefaleas o dolores de cabeza, molestias gastrointestinales, insomnio, dolores musculares y cansancio físico y mental.
  • Síntomas emocionales: ansiedad, irritabilidad, distanciamientos afectivo, embotamiento emocional.
  • Síntomas conductuales: problemas relacionales, absentismo laboral, dificultad para realizar las tareas del puesto de trabajo.
  • Síntomas defensivos: Negación de la realidad y desplazamiento de estos sentimientos hacia otros ámbitos.

 

burnout mujer

 

¿CÓMO PODEMOS DETECTAR SI ESTAMOS PADECIENDO BURNOUT?

Debemos estar atentos a las siguientes señales tanto en nosotros mismos como en nuestros allegados, ya que pueden estar apuntando a que estamos padeciendo el síndrome de estar quemado.

Negación: la persona es la última en enterarse de lo que está ocurriendo, por tanto si alguien te comenta que te ve “quemado con tu trabajo” analiza esa información de forma objetiva.

Ansiedad: Tienes la sensación de que algo malo va a pasar en el trabajo o fuera de él y te genera una temor acusado de acudir al trabajo.

Fuga o anulación: Llegas tarde o muestras desinterés en tu trabajo.

Aislamiento: Evitas reuniones familiares o sociales

Depresión: Tienes sentimientos de tristeza y desmotivación por las cosas que anteriormente te resultaban agradables y disfrutabas.

Pérdida de memoria y desorganización: Se te olvidan eventos importantes y te cuesta concentrarte en el trabajo.

Sensación de desbordamiento: Tienes la sensación de no poder alcanzar el nivel habitual en el trabajo y has perdido la motivación por las tareas del puesto de trabajo. Sientes que el trabajo te inunda y no puedes sacarlo adelante.

Abandono de uno mismo: Presentas dejadez en tu higiene personal o has abandonado conductas de autocuidado, como el deporte o la alimentación saludable.

Sentimientos de rechazo: Sientes que tu trabajo se ha convertido en un castigo.

Ira: Pierdes la calma y tus enfados son exagerados, llegando algunas veces a generarte problemas con los compañeros.

CONSECUENCIAS PARA LAS PERSONAS

Este síndrome tiene unas consecuencias importantes para la persona que lo sufre, ya que estás inciden directamente sobre diferentes aspectos de la persona que lo sufre:

SALUD FÍSICA

Sobre la salud física este síndrome afecta desarrollando alteraciones cardiovasculares como la hipertensión o enfermedades coronarias.

Encontramos afectación a nivel gastrointestinal como son los dolores abdominales, colon irritable o desarrollo de úlceras.

Puede producir fatiga crónica, cefalea o migraña, dolores musculares o articulatorios.

También repercute en los patrones de sueño. Por otro lado vemos afectaciones como disfunciones sexuales, alteraciones dermatológicas o menstruales.

SALUD PSICOLÓGICA

Sobre la salud psicológica y emocional, el síndrome genera ansiedad, depresión e irritabilidad. También baja autoestima y baja motivación que se traducen en frustración profesional y deseos de abandonar el puesto de trabajo.

ALTERACIONES CODUCTUALES

Otro ámbito en el que se aprecia deterioro son las conductas que ponemos en marcha cuando estamos padeciendo este síndrome, es habitual que la persona se automedique, para gestionar las consecuencias sobre la salud que desarrollan. También puede haber un abuso del alcohol y otras sustancias.

También se pueden desarrollos conductas compulsivas como la ludopatía o los atracones de comida. También puede aumentar las conductas violentas relacionadas con la irritabilidad y frustración generadas.

CONSECUENCIAS PARA LA EMPRESA

El trabajado no es el único que padece las consecuencias del síndrome del burnout, la empresa también se ve impactada por este síndrome en muchos aspectos.

El primero es el nivel de absentismo que provoca, esto puede suponer a la empresa que las plantillas queden reducidas por la falta de trabajadores que están de baja, y que asuman el trabajo de los compañeros ausentes, lo que a su vez eleva la carga de trabajo y por tanto la posibilidad de que éstos presenten este síndrome.

Otra consecuencia, ligada a la despersonalización que se produce en el síndrome, es el deterioro de la calidad de los servicios a los usuarios ya sean estos clientes, proveedores o compañeros, con las consiguientes quejas y el posible menoscabo de la reputación de la organización.

Además, podemos apreciar para la empresa el aumento de los fallos cometidos por la persona trabajadora que padece burnout, que en algunos casos puede convertirse en una fuente de peligro para la empresa si el trabajador desempeña labores críticas (centrales nucleares, transportes de pasajeros o mercancías peligrosas, personal sanitario…).

PROPUESTAS DE MEJORA ORGANIZACIONAL

A la vista de todo lo expuesto anteriormente, se hace indispensable un abordaje tanto a nivel individual como organizacional para poder prevenir este síndrome. Entre las estrategias que deben establecer la empresa podemos sugerir el enriquecimiento de los trabajos incorporando en ellos, autonomía, capacidad de decisión, retroalimentación positiva, información clara sobre las tareas.

Al mismo tiempo limitar el numero de horas de trabajo o exceso de jornada y las tareas duplicadas o innecesarias y por último desarrollar un plan de igualdad laboral que permita a toda la plantilla tener un desarrollo laboral que cumpla sus expectativas.

ELABORAMOS EL PLAN DE IGUALDAD DE TU EMPRESA

TE ASESORAMOS DURANTE TODO EL PROCESO

AUDITORÍA DE IGUALDAD RETRIBUTIVA INCLUIDA

ATENDEMOS CLIENTES DE TODA ESPAÑA

PRESUPUESTO ECONÓMICO Y SIN COMPROMISO

DESDE 800€

MÁS INFORMACIÓN

BIBLIOGRAFÍA

  • https://www.aeped.es/eventos/2020/prevencion-sindrome-burnout-en-personal-sanitario
  • Guillermo Axayacalt Gutiérrez Aceves, Miguel Ángel Celis López, Sergio Moreno Jiménez, Felipe Farias Serratos, José de Jesús Suárez Campos (2006). Síndrome de burnout. Arch Neurocien (Mex) Vol. 11, No. 4: 305-309, 2006
  • Manuel Fidalgo Vega. (2003). NTP 704: Síndrome de estar quemado por el trabajo o "burnout" (I): definición y proceso de generación. Instituto nacional de seguridad e higiene en el trabajo. Ministerio de trabajo y asuntos sociales de España.
  •  Lachiner Saborío Morales, Luis Fernando Hidalgo Murillo +. (2015). Med. leg. Costa Rica  vol 32 n.1 Heredia Jan./Mar. 2015
  • Cristina Ortega Ruiz y Francisca López Ríos (2004). International Journal of Clinical and Health Psychology. 2004, Vol. 4, Nº 1, pp. 137-160

 

 

194 visitas
COMENTARIOS0 comentarios
Espere...


ENVIAR
TOP